domingo, 17 de marzo de 2013

Humedades. ¿Un problema con solución?


Humedades. La salud de las personas y la vivienda. Es un asunto que no podemos dejar a la suerte. Puede convertirse en un grave problema de salud para nuestra vivienda y para nosotros mismos.

Después del invierno está próxima la finalización de este periodo de fuertes inclemencias meteorológicas; frió, agua, nieve y viento,  que ponen a prueba la resistencia y salud de nuestras casas.

Es el momento de realizar las inspecciones por aparición de humedades, exceso de frió  corrientes de aire, etc. Luego llega el verano y nos olvidamos del problema.

Bien por la edad de nuestra casa, por el envejecimiento de sus materiales o por malas soluciones constructivas, no es extraño que tengamos que afrontar problemas de este tipo de menor o mayor gravedad.

Hoy quiero hacer una introducción al problema de las humedades y próximamente abordare los problemas del exceso de frío o calor, que forman parte de una característica muy importante de nuestra vivienda y que ahora escuchamos frecuentemente, "la eficiencia energética".


La aparición de agua, manchas o moho delatan un problema de humedades. Su gravedad y la urgencia de su solución dependerán de su origen y las consecuencias que puedan derivarse para la salud de los ocupantes de la vivienda y para la vivienda en sí misma.

Vuelvo a considerar nuestra casa como algo vivo que debemos cuidar por el bien de todos.

Una primera gran clasificación en el origen de la aparición de este problema podemos establecerlo en dos grupos:

a) Las que se originan por causas interiores
b) Las que se originan por causas exteriores


Humedades originadas por causas interiores

Las originadas en nuestra vivienda por causas interiores suelen aparecer por problemas de mantenimiento, averías o mal uso. Condensaciones por un exceso de vapor de agua en el ambiente y que se convierte en agua por la diferencia de la temperatura interior y exterior en la envolvente de nuestra casa (ventanas, pilares, jácenas, paredes, esquinas en techos, etc.), perdidas en tuberías de evacuación y bajantes, fallos en tuberías de suministro de agua o calefacción. Sellado de bañeras y duchas.


Humedades originadas por causas exteriores

Las originadas por causas exteriores, principalmente la lluvia o la nieve aparecen por problemas es el sellado o falta de ajuste de ventanas y puertas, rotura o movimiento de tejas, envejecimiento de las telas impermeabilizantes, fisuras o grietas, falta de protección de los ladrillos vistos o una pintura exterior dañada o envejecida. En algunos casos el origen puede estar en un exceso de humedad en el terreno en el que se apoya nuestra casa y una deficiente protección o aislamiento a esta humedad.


Consecuencias


El abanico de consecuencias que se originan por estas patologías es amplio pero sintetizando un poco podríamos resumir en:

   a) Consecuencias estéticas: su origen no es grave y solo crea problemas estéticos puntuales como manchas o desprendimientos de la pintura que aparecen y desaparecen con cierta facilidad. Olor a humedad o yeso húmedo son otra consecuencia habitual, así como el deterioro de muebles y otros enceres.


       




b) Consecuencias degenerativas o estructurales: Esto no es ninguna broma. Humedades que vienen desde abajo, nos pueden sugerir alguna avería que podría afectar a la cimentación de nuestra vivienda. En el techo no anuncian posiblemente un problema en el tejado o en la protección impermeable de una terraza. 

La humedad activa y aumenta la velocidad de envejecimiento de muchos materiales, incluida la propia estructura de la vivienda. Ladrillos, maderas, cornisas, metales y revestimientos pueden estar deteriorándose aceleradamente sin que nos demos cuenta. No pretendo ser catastrofista, pero la humedad y su falta de protección, es una de las razones más habituales que llevan a degenerar la estructura de una vivienda hasta su ruina.

Humedades en casa y nuestro cuerpo. La salubridad

Los dos grupos anteriores siempre afectaran a nuestro cuerpo, bien por la incomodidad estética de la parte del problema que vemos y sobre todo por la inseguridad que nos crea, provocando preguntas como ¿De dónde vendrá? ¿Sera grave? ¿Puede ir a peor?

Otra molestia añadida son los problemas paralelos que surgen: moho en muebles y ropa, posibles problemas en la instalación eléctrica, etc.

Lo más grave es que todo crea un problema de salubridad constante para las personas que habitan la vivienda, esto se observa de una forma más aguda en personas con problemas de asma, alergias, afecciones respiratorias, problemas reumáticos, etc.

Una exposición habitual puede crear alergias, sinusitis y problemas respiratorios en personas sanas.

Debemos tener en cuenta que la humedad facilita el desarrollo de colonias de ácaros, hongos y bacterias.

¿Qué podemos hacer ante este problema?

Cuando detectamos los primeros síntomas de humedades en nuestra vivienda, debemos intentar buscar su origen y de esta forma plantear su solución más correcta.
 
Repasar una pintura o esconderla detrás de un forrado y no eliminar su origen solo será una solución temporal.

Es el momento de contar con un profesional experto que pueda evaluar sobre el terreno que está pasando, su origen, su gravedad, su prioridad o urgencia en la reparación y cuál es la solución adecuada para eliminar el foco.

Yo personalmente recomiendo no minimizar su importancia hasta tener el veredicto de un experto, esto nos puede ahorrar quebraderos de cabeza y la aparición de problemas mayores (problemas físicos para la vivienda y para nosotros), que como siempre, si tratamos a tiempo se traduce en un ahorro económico, seguridad y comodidad.

No olvidéis que estoy a vuestra disposición para resolver dudas al respecto.